EL JUEGO DEL CALVO
UN POCO DE HISTORIA
A lo largo de los siglos son muchos los juegos que han entretenido a la humanidad, la mayor parte de ellos no precisaban de otra cosa que piedras o palos, así como ilusión e imaginación.
En esta villa de San Juan de la Mata se jugó hasta mediados del siglo pasado a algunos de ellos: la mula, la mariquita, las tabas, la gocha, la rosconera, el castrelín, la carpeta, el champín, el cascajo, el manro, o los voladores con los que aún jugamos en los 70.
Los ya mozos se entretenían con juegos de mayor riesgo como la billarda o de fuerza y concentración como el calvo; este juego tiene sus orígenes en el antiguo reino de León, practicándose en León, Zamora y Salamanca principalmente, siendo los pastores los que comenzaron a jugar (colocando un cuerno de animal clavado en el suelo e intentando derribarlo con piedras) para entretenerse en sus ratos de ocio.
El juego del calvo jugado en San Juan de la Mata es el que se conoce como calva en otros lugares, aunque con algunas variantes locales; se jugaba casi siempre entre dos grupos formados por varios mozos, los cuales daban buena cuenta de cantaros o porrones de vino durante el juego y al finalizar el mismo merendaban en armonía chicharro en escabeche o huevos con bacalao que costeaban los perdedores, siendo este juego muy apreciado en esta localidad y concentrando gran expectación, jugándose los domingos por la tarde antes del baile en el salón de Ossorio.
CARACTERÍSTICAS DEL JUEGO
El calvo es un palo de madera de 50 cm de largo acabado en punta y cuyo grosor no supera los 15 cm, este se colocaba sobre el fiti (piedra plana y cuyo diámetro era similar al calvo) y todo ello en el centro de un circulo de 50/60 cm.
el campo de juego lo formaban dos calvos separados unos 12 metros lanzándose de uno a otro con una piedra redondeada y alargada que con el puño cerrado no debia de sobresalir en exceso de la mano.
Estas medidas las determinaban los reyes que actuaban como jueces y que portaban una vara “de medir” símbolo de justicia y mando en este lugar desde tiempo inmemorial, siendo su número 2 uno por calvo.
El objeto del juego era golpear al calvo, para conseguir mayor puntuación.
PARTIDOS Y PUNTUACIÓN
Los partidos se desarrollaban a 40 tantos y el desempate a 16 tantos. La puntuación se desarrollaba de esa manera:
0 tantos, golpear el fiti o golpear fuera del círculo
1 tanto, golpear dentro del círculo
2 tantos, golpear el calvo
Manolo, Avelino, Angel, Lele
Queremos agradecer su colaboración desinteresada a los jugadores.
Texto: Juan Antonio Barrio Alvarez
Fotos: Manuel Ovalle
Edita: Mariluz González Santalla
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Muy interesante, no había oido hablar de este juego. Ojala se recupere su práctica y vuelva a ser tan habitual como son hoy las cartas.